Por qué dejé de contratar por feeling
Respuesta corta: porque el feeling no te dice si la persona sabe hacer lo que dice que sabe. Hoy contrato por procesos, y uso mi instinto para comprobar que lo que me dicen coincide con lo que muestran.
Durante años contraté por feeling. Si la persona me caía bien y me daba confianza, entraba. Me costó caro.
Los conductores entraban y salían. Algunos dañaban los activos de la empresa. Al personal administrativo no le validábamos las referencias, y a veces no tenía el perfil que pedía el cargo, así que cometía errores graves de gestión. También pasaba que traían a familiares a trabajar, y los problemas familiares terminaban en la oficina.
La alta rotación me obligó a mirarlo de frente. No era mala suerte: era la forma en que contrataba.
Cómo contrato hoy
Mi proceso tiene cuatro pasos:
- Perfil del cargo. Primero defino qué necesita el puesto.
- Entrevistas.
- Verificación de referencias.
- Período de prueba.
Dónde sigue pesando mi instinto
No lo dejé de lado. Lo uso para validar lo que la persona dice contra lo que realmente muestra. Si me dice que es conductor y no sabe manejar, no lo contrato. Si dice que sabe usar la computadora y no sabe, tampoco.
Mi consejo si hoy contratas por feeling
Valida lo que te dicen con pruebas sencillas. Una conversación, un café con esa persona y preguntas de rol: qué harías en tal o cual situación.
Preguntas frecuentes
¿Por qué conviene contratar por procesos?
Porque el feeling solo no te dice si la persona sabe hacer lo que afirma. Un proceso sí lo comprueba.
¿Qué pasos tiene un proceso de contratación sencillo?
Perfil del cargo, entrevistas, verificación de referencias y período de prueba.
¿Hay que dejar de lado el instinto?
No. Se usa para comprobar que lo que la persona dice coincide con lo que muestra.
